domingo, 1 de junio de 2014

La llegada del tren a Piloña y Villamayor

Tren en Infiesto. Foto: L. Azcoitia
La llegada del tren a Piloña, primero a Infiesto y después a Villamayor, supuso un gran acontecimiento y un progreso para la zona. El fin de esta línea de ferrocarril, en principio, fue unir Oviedo con Santander.

Curiosamente la motivación de la construcción de esta línea de ferrocarril no fueron los intereses mineros sino que se buscaba comunicar Asturias con Santander y Euskadi.  En las memorias de la Compañía aparecen datos que nos hablan de las mercancías transportadas carbón vegetal y mineral y la leña eran los productos que por tonelaje ocupaban el primer lugar en las mercancías transportadas, seguido por el grupo de alimentación (harinas, azúcares y trigo).
Sería a finales del siglo XIX cuando se consiguió unir Oviedo e Infiesto a través del ferrocarril, impulsado por la constitución de la Compañía de los Ferrocarriles Económicos de Asturias en 1887. El objetivo de esta compañía, en palabras de ellos mismos era el siguiente: “estudiar diferentes ferrocarriles económicos dentro de la provincia de Oviedo y practicar todas las gestiones y operaciones necesarias para obtener la concesión de las líneas que se estudien”.

Los “económicos” emitieron 4.400 acciones a un precio de 500 pesetas cada una, un total de 2.200.000 pesetas de capital, esta inversión fue promovida por la burguesía regional, banqueros, indianos, propietarios de minas, políticos, etc.

Su paso por Piloña lo podemos dividir en dos fases, un primer tramo de Oviedo hasta Infiesto, a cargo del ingeniero de minas Jerónimo Ibran i Mula, cuyo proyecto fue presentado al Ministerio de Fomento de la época en febrero de 1888. No se tardó mucho en emitir una resolución favorable, ya que en mayo de 1888 se hizo una concesión temporal pasando a ser definitiva en el mes de julio. La concesión antes mencionada fue nada más y nada menos que por 99 años. Las obras se adjudicaron al ingeniero de caminos José de Villanova y Campos.

Antes de la prolongación de la linea férrea una vez llegaban los pasajeros a Infiesto, que era el fin de trayecto en ese momento, debían continuar su recorrido por carretera. En estos años estaba de moda acudir al balneario de Borines o viajar hasta el santuario de Covadonga, para llegar a ambos destinos era paso obligado Villamayor.

En el año 1900 se empezó a prolongar la línea hacia el este, buscando el límite con la provincia de
El tren a su paso por Villamayor. Foto: Modesto Montoto
Santander, abriéndose el tramo de Infiesto a Arriondas el 23 de mayo de 1903, y culminándose el eje principal de la compañía el 20 de julio de 1905, cuando se puso en servicio la estación de Llanes, común con la compañía del Ferrocarril del Cantábrico, que estaba avanzando en sentido contrario desde Santander. Desde entonces existieron trenes con coches directos, operados conjuntamente por ambas empresas, desde Santander hasta Oviedo y viceversa.

Como curiosidad la medida de la vía, utilizada en esta línea es más estrecha que la convencional, esta es la definición de Vía estrecha: En este tipo se engloban todos aquellos anchos inferiores a los 1.435 mm del ancho estándar. En España la mayor parte de vía estrecha es de 1000 mm (ancho métrico o vía métrica).
Estación de Villamayor. Foto: JALM

En la actualidad cubre este servicio la FEVE (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha) recientemente absorbida por la RENFE. Por Villamayor sigue pasando y parando el tren después de más de cien años, tanto de pasajeros como de mercancías, aunque el tren ha sido desplazado por otros medios de comunicación, puede que más rápidos pero menos románticos.



Datos técnicosde la línea ferrea Oviedo-Infiesto

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