sábado, 10 de mayo de 2014

Arquitecura villamayorina


Manuel Busto Delgado
La semana pasada nos centrábamos en la historia de la actual iglesia de San Pedro de Villamayor, repasando su historia veíamos como fue obra de un prestigioso arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo, y su retablo fue elaborado por Félix Granda que tenía un famoso taller a nivel nacional. Partiendo de estos antecedentes os invito a reflexionar sobre la riqueza arquitectónica de la parroquia de Villamayor.

 Las edificaciones singulares son un bien de primer orden para dinamizar nuestra parroquia, para ello hay que seguir tres directrices: conocer, poner en valor y proteger.

Si hay un nombre propio por excelencia vinculado a la arquitectura en Villamayor es el arquitecto Manuel Busto Delgado. Para saber más de Manuel Busto Delgado pincha aquí. Las intervenciones de Busto vienen propiciadas por la inversión de de emigrantes en América que promueven esta arquitectura indiana. La mayoría de estos emigrantes habían hecho su fortuna en Cuba y pretendían construir residencias lujosas que demostrasen su triunfo en los negocios y les sirviesen de retiro.


Obras de Manuel Busto Delgado en Villamayor son la Casa de los Villanueva de 1914, la casa de los Álvarez-Nava (villa Joaquina) de 1922, la casa de Emilio Lozana de los años 20 del siglo XX y  su obra más esplendida el palacio de Sotiello de 1920.

La casa de los Villanueva es la menos “convencional” de todas, ya que en ella desarrolla un estilo
Casa de los Villanaueva. Foto: José A. Longo Marina
artístico ecléctico entroncado con el estilo "Artt-Nouveau" que la diferencia de las otras tres.

Las casas de Álvarez-Nava, Emilio Lozana y el Palacio de Sotiello adoptan el estilo regionalista, tan solicitado entre los indianos y en la época en que fueron edificadas.



Casa Emilio Lozana. Foto: José Antonio Longo Marina

Casa de los Álvarez-Nava (villa Joaquina). Foto: José A. Longo Marina

 




Palacio de Sotiello
Mención especial merece el Palacio de Sotiello, tanto por sus dimensiones como por su belleza, en el Busto dio rienda suelta a su imaginación. Se dice que aprovechó la ausencia del promotor de la obra Eduardo Álvarez, que se encontraba en Cuba y no supo interpretar las dimensiones que alcanzaba la casa según los planos que había recibido. Una vez entregada la obra a su propietario don Eduardo se quedó pasmado, ya que semejante edificio era mastodóntico para él y su mujer, Primitiva, los cuales no tenían hijos. El contratista de la obra fue Celestino Muñiz Vicente, la casa contaba con capilla.

Hoy en día solamente conservamos el edificio y hemos perdido los maravillosos jardines que ornamentaban la edificación, y actualmente podrían tener un enorme valor artístico – botánico.

Junto a estas casas con autor conocido y reconocido tenemos otras construcciones notables como la de Fernando Artidiello, construida alrededor de los años 20 del siglo XX, con un hermoso corredor de madera.

También son sobresalientes las casas de Toraño de la segunda década del siglo XX y de Rafael Fabián, casa originaria del año 1882 pero reformada en la década de los años 20 del siglo pasado por Rafael Fabián, situadas una enfrente de la otra a ambos lados de la carretera general compitiendo en esplendor una con la otra, ambas cuentan con unos jardines ornamentales muy interesantes aunque hoy en día por los avatares del tiempo han perdido parte de su esplendor.

Casa de Fernando Artidiello. Foto: José A. Longo Marina


Detalle de la casa de los Toraño. Foto: José A. Longo Marina





Casa de Rafael Fabián. Foto: José A. Longo Marina
Otro edifico singular es la conocida como casa de Luís de la Fuente, con una ornamentación en la fachada muy curiosa que nos recuerda a una especie de crismón. Su fecha de edificación estaría situada en torno a 1927.
Casa de Luís de la Fuente. Foto: JALM

Este ha sido un breve repaso por  los edificios que consideramos singulares de Villamayor, como toda lista seguro que tiene omisiones, pero para finalizar quiero invitar a una reflexión sobre este patrimonio.

En primer lugar debemos sentirnos afortunados de poder contar con estas edificaciones en Villamayor y en un estado de conservación aceptable.

¿Qué debemos hacer con este patrimonio?  Debemos tener en cuenta que se trata de propiedades privadas, alguna actualmente en venta, con lo que debemos respetar la opinión de los propietarios, pero también se debe sensibilizar a los actuales y futuros dueños  sobre el valor patrimonial de las mismas y la necesidad de conservar en lo posible su aspecto original. 

A nosotros nos corresponde como colectivo la puesta en valor y “vigilancia” de este patrimonio que excede lo privado convirtiéndose en un bien cultural de la parroquia.

La reciente señalización de algunas de estas edificaciones, que contiene una pequeña reseña sobre ellas, es una medida muy acertada que debería ir acompañada de cierto nivel de protección por parte de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias.

2 comentarios:

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